En una sesión marcada por la celeridad legislativa, el Senado de la Nación aprobó con 69 votos afirmativos el acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea. Esta ratificación parlamentaria posiciona a la Argentina como uno de los primeros socios del bloque regional en formalizar el tratado, buscando emitir una señal de previsibilidad e integración hacia los mercados internacionales. El debate contó con el respaldo mayoritario de los bloques opositores, aunque con observaciones puntuales sobre la implementación futura.
Posteriormente, el cuerpo legislativo otorgó media sanción a un proyecto de ley para modificar la Ley de Glaciares, impulsado por el Poder Ejecutivo. El núcleo de la iniciativa propone una redefinición de las áreas protegidas con el objetivo de facilitar proyectos de inversión en el sector minero, específicamente en la extracción de cobre y litio. El proyecto ahora deberá ser tratado por la Cámara de Diputados, donde se anticipan intensos debates técnicos y ambientales.
La sanción de estas normativas refleja la agenda oficial orientada a fomentar las inversiones extranjeras y la apertura comercial. Mientras que el acuerdo con la UE busca ampliar los destinos de las exportaciones locales, la reforma de la protección de glaciares apunta a dinamizar la minería de gran escala. El desafío para la administración radicará en equilibrar el desarrollo económico con los compromisos de preservación ambiental y los marcos regulatorios internacionales.

