El mercado volvió a centrar su atención en la política monetaria de la Reserva Federal luego de que las comunicaciones recientes evidenciaran una postura más inclinada a sostener tasas de interés elevadas por más tiempo, priorizando el control de la inflación incluso ante una economía que continúa mostrando resiliencia. En este marco, las acciones en Wall Street retrocedieron, los rendimientos de los bonos del Tesoro se mantuvieron estables y el dólar se fortaleció, mientras que los metales y el petróleo recuperaron terreno.
Los Treasuries operaron sin grandes variaciones, con la UST10Y en 4,08%. Dentro del segmento de renta fija, los corporativos High Yield e Investment Grade bajaron un 0,1% cada uno, y la deuda de mercados emergentes retrocedió 0,2%. El mercado ajustó levemente a la baja las probabilidades de nuevos recortes de tasas por parte de la Fed, estimándose actualmente en dos bajas de 25 pb para junio y septiembre. Los datos que evidencian solidez en el mercado laboral y el aumento del precio del petróleo reforzaron esta lectura.
En el segmento de commodities, el petróleo WTI subió un 2,3% hasta USD 66,7 por barril, impulsado por las tensiones geopolíticas en Medio Oriente —con EE.UU. desplegando su mayor flota naval en años— y por una caída de 9 millones de barriles en los inventarios de crudo en EE.UU., cuando el mercado esperaba un aumento de 2 millones. El cobre retrocedió 1,1% hasta USD 5,7 la libra por aumento de inventarios en los mercados de referencia. La soja avanzó 0,4% hasta USD 418,2 la tonelada, todavía apoyada en el acuerdo entre China y EE.UU. sobre importaciones de la oleaginosa.

