La Reserva Federal anunció un recorte de la tasa de interés de 25 puntos básicos, manteniendo su proyección de aplicar un recorte adicional para el año 2026. Adicionalmente, la institución informó que comenzará un programa de compra de USD 40.000 millones en Treasuries de corto plazo, marcando un cambio en su política de gestión del balance después de un período prolongado de reducción cuantitativa.
Los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense retrocedieron tras las decisiones del banco central. La rentabilidad del UST2Y descendió 4 puntos básicos, situándose en 3,53%, mientras que la del UST10Y cedió 2 puntos básicos, alcanzando 4,14%. Estos movimientos reflejan la interpretación del mercado sobre la postura más acomodaticia de la política monetaria, aunque los niveles absolutos de rendimientos se mantienen relativamente elevados en comparación con estándares históricos.
En este escenario, el índice general de bonos del Tesoro operó de forma neutral, mientras que en el mercado corporativo, los bonos High Yield y los Investment Grade retrocedieron ambos 0,1%. La deuda de los mercados emergentes no registró variaciones significativas. La decisión de la Fed refleja el balance entre mantener la presión desinflacionaria y evitar un enfriamiento excesivo del mercado laboral, en un contexto donde la inflación continúa por encima del objetivo del 2% pero muestra una tendencia descendente gradual.

