El gobernador de la Reserva Federal, Christopher Waller, indicó que podría respaldar una pausa en el recorte de tasas durante la reunión de marzo, condicionando dicha postura a que los datos de empleo de febrero confirmen que el mercado laboral retomó una senda sólida. El informe de enero había sorprendido al alza con 130.000 nuevas nóminas, revirtiendo la debilidad observada durante gran parte de 2025. Waller, quien había dissentido en la reunión de enero al abogar por una reducción de 25 puntos básicos, moderó su postura ante la mejora en los indicadores de contratación, aunque dejó abierta la puerta a retomar la flexibilización si el dato de febrero decepciona o si la cifra de enero es revisada a la baja.
En materia de inflación, el funcionario señaló que el repunte reciente responde principalmente al impacto transitorio de los aranceles de la administración Trump. Una vez depurado ese efecto, el índice se aproximaría al objetivo del 2% fijado por el FOMC, lo que le permite centrar el análisis en la salud del mercado laboral. Asimismo, consideró que el fallo de la Corte Suprema que anuló buena parte de los gravámenes de emergencia no alteraría de manera significativa la trayectoria de la política monetaria.
Con la publicación del reporte de empleo de febrero prevista para el 6 de marzo, previo a la reunión del FOMC del 17 y 18 del mismo mes, los mercados financieros monitorean de cerca cada declaración del comité para calibrar el ritmo de la normalización monetaria. Las probabilidades de recortes de tasas de 25 pb se adelantaron al período junio-septiembre, con una chance del 28% de que se concrete un tercer recorte en diciembre. El entorno de mayor cautela de la Reserva Federal refleja la tensión existente entre una inflación todavía por encima del objetivo y señales mixtas del ciclo de actividad.

