En el mercado de renta fija estadounidense, el rendimiento del bono del Tesoro a 10 años (UST10Y) bajó 4 puntos básicos y se ubicó en 4,14%, reflejando una demanda moderada por instrumentos de deuda gubernamental en un contexto de incertidumbre en los mercados accionarios. Esta compresión en los rendimientos sugiere que los inversores están buscando refugio en activos de menor riesgo ante las tensiones comerciales y la volatilidad en el sector tecnológico.
En paralelo, el petróleo WTI subió 1% y cerró en 62 dólares por barril, impulsado por la tensión geopolítica en Irán. Sin embargo, en el mercado posterior al cierre recortó la suba luego de que el presidente Donald Trump moderara las expectativas de una intervención militar, lo que disipó parcialmente las preocupaciones sobre disrupciones en el suministro de crudo de Medio Oriente. La volatilidad en los precios del petróleo refleja la sensibilidad del mercado energético a las señales políticas y diplomáticas.
El oro avanzó 0,88% hasta 4.639 dólares la onza, consolidando su papel como activo refugio en momentos de incertidumbre. La demanda por el metal precioso se vio respaldada por las tensiones geopolíticas y la volatilidad en los mercados financieros. De manera destacada, la plata volvió a sobresalir con un salto de 8%, cerrando en 93,22 dólares, superando ampliamente el desempeño del oro. Este movimiento excepcional en la plata responde tanto a su naturaleza de activo refugio como a su demanda industrial, particularmente en sectores tecnológicos y de energías renovables, sugiriendo expectativas positivas sobre la demanda industrial futura.

