Los rendimientos de los Treasuries terminaron con señales mixtas en la última jornada. La tasa a 2 años avanzó 2 puntos básicos hasta ubicarse en 3,48%, reflejando un leve ajuste en las expectativas de corto plazo sobre la política monetaria de la Reserva Federal.
Por su parte, la tasa a 10 años permaneció casi sin cambios en 4,00%, manteniéndose en este nivel psicológico clave que viene observando el mercado. Esta estabilidad en el tramo largo de la curva sugiere que los inversores no han modificado sustancialmente sus expectativas sobre la inflación y el crecimiento económico de largo plazo.
Con estos movimientos, el spread entre ambas curvas se ubicó en 51 puntos básicos, manteniendo una pendiente positiva que refleja condiciones relativamente normales en el mercado de renta fija estadounidense. La curva de rendimientos continúa siendo un indicador clave que los analistas observan para evaluar las expectativas económicas y la postura de la Reserva Federal en materia de política monetaria.

