El inicio del mes de febrero marcó también el comienzo del período de sesiones extraordinarias del Congreso Nacional, convocado por el presidente Javier Milei y que se extenderá hasta el viernes 27 de febrero. La principal prioridad legislativa del gobierno se centra en la aprobación de la reforma laboral, un proyecto considerado fundamental para el programa económico de la administración.
En este contexto, se desarrolló ayer una reunión de relevancia estratégica entre Patricia Bullrich, presidenta de la Cámara alta, y los referentes de los bloques dialoguistas. Estos sectores concentran 23 votos clave que resultarán determinantes para lograr la aprobación del proyecto en el Senado. La articulación política con estos bloques intermedios se presenta como el principal desafío para el oficialismo en su búsqueda de mayorías legislativas.
Según las evaluaciones preliminares, el Senado podría sesionar los días 11 o 12 de febrero para tratar la iniciativa. El calendario ajustado refleja la urgencia que el Ejecutivo le asigna a esta reforma, considerada central para mejorar la competitividad de la economía argentina y generar condiciones más favorables para la inversión productiva. El resultado de estas negociaciones políticas será monitoreado de cerca por los mercados financieros, dado su potencial impacto en las expectativas económicas de mediano plazo.

