La recaudación tributaria de enero totalizó $18,33 billones y registró una caída real interanual del 7,6%, pese a un crecimiento nominal del 22%, según datos de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA). El desempeño estuvo explicado principalmente por la debilidad del IVA en un contexto de menor nivel de actividad, y por una fuerte contracción de los ingresos asociados al comercio exterior. Esta dinámica derivó en una retracción de los envíos automáticos de coparticipación a las provincias cercana al 8%, complicando el margen de negociación fiscal con los gobernadores.
Al desagregar por tributo, el IVA recaudó $6,2 billones, con un avance nominal del 16,4%, donde el componente impositivo creció 28% mientras que el aduanero cayó 7,6%. El Impuesto a las Ganancias aportó $3,4 billones, con una suba nominal del 32,4%, manteniéndose prácticamente estable en términos reales. El impuesto a los Créditos y Débitos bancarios mostró estancamiento real al crecer 31,9% nominal, evidenciando la presión inflacionaria sobre los ingresos tributarios.
La recaudación de la Seguridad Social exhibió una leve caída real, con un aumento nominal del 27%, afectada por el retraso salarial y la caída del empleo registrado privado. Según el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), se trata de la sexta caída real interanual consecutiva de la recaudación, destacándose la fuerte contracción real de los derechos de exportación, impactados por la reducción de la carga tributaria al sector agropecuario. Este escenario se produce en el marco de la discusión por la reforma laboral que contempla una rebaja del Impuesto a las Ganancias empresarias.

