La industria automotriz argentina inició 2026 con un marcado deterioro de sus principales indicadores, reflejando un escenario de desaceleración de la actividad y ajuste productivo. En enero, la producción alcanzó 20.998 unidades, lo que implicó una caída del 20,7% mensual y un desplome interanual del 30,1%, en un contexto afectado por menor cantidad de días hábiles, paradas técnicas y adecuaciones de plantas para nuevos modelos.
El frente externo concentró el mayor ajuste, con exportaciones por 9.759 unidades, equivalentes al 46,5% de la producción, muy por debajo del peso que tenían un año atrás. Si bien Brasil explicó el 57,8% de los envíos y mostró una leve mejora interanual, no logró compensar la pérdida en otros mercados regionales, evidenciando un deterioro de la competitividad externa del sector automotor argentino.
Las ventas mayoristas fueron la única variable que se sostuvo en términos interanuales, con una suba marginal del 0,7%, aunque también reflejan una desaceleración frente al cierre de 2025. Desde ADEFA reconocen que los números muestran una menor actividad respecto a enero de 2025, con una cadencia diaria reducida y señales de cautela a la espera de la evolución del primer trimestre, reforzando la lectura de un sector que arrastra debilidades estructurales y enfrenta una presión competitiva creciente.

