El PIB de Estados Unidos del tercer trimestre creció 4,3% interanual, superando ampliamente las previsiones del mercado, impulsado por un gasto de consumidores que se mantuvo sólido durante el período. Este dato robusto llevó a los inversores a reducir sus apuestas sobre un potencial recorte de tasas por parte de la Reserva Federal en enero, modificando las expectativas sobre el camino de la política monetaria estadounidense en el corto plazo.
El rendimiento del bono del Tesoro estadounidense a 10 años subió ligeramente hasta alrededor del 4,15% el viernes, revirtiendo la caída registrada el miércoles, mientras los inversores continuaban evaluando las perspectivas de política monetaria de la Reserva Federal. Actualmente, el mercado descuenta dos recortes adicionales de tasas para el próximo año, un ajuste significativo en las expectativas que refleja la fortaleza persistente de la economía estadounidense.
Esta combinación de crecimiento económico robusto y expectativas moderadas de recortes de tasas plantea un escenario donde la economía estadounidense continúa mostrando resiliencia, sostenida principalmente por el consumo privado. La situación representa un desafío para la Reserva Federal, que debe balancear el control de la inflación con el mantenimiento del crecimiento económico, mientras los mercados ajustan sus posiciones ante una política monetaria que podría mantenerse restrictiva por más tiempo del anticipado inicialmente.

