El petróleo WTI registró un avance del 3,3%, impulsado por la intensificación del conflicto entre Irán y Estados Unidos. Las negociaciones nucleares entre ambos países estarían retrocediendo luego de la interceptación de drones iraníes que se dirigían hacia un portaaviones estadounidense, incrementando las tensiones en una región clave para el suministro energético global.
Este escenario incrementa las probabilidades de nuevas sanciones estadounidenses contra Irán, lo que podría derivar en un nuevo bloqueo del Estrecho de Ormuz y afectar el suministro global de crudo. El Estrecho de Ormuz es una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo, por donde transita aproximadamente el 20% del petróleo consumido globalmente, lo que convierte cualquier amenaza de cierre en un factor crítico para los mercados energéticos.
Por el lado de la oferta, los inventarios mostraron una reducción de 3,5 millones de barriles la semana pasada, reforzando las presiones alcistas sobre los precios. La combinación de factores geopolíticos y fundamentales de oferta y demanda configura un escenario de mayor volatilidad para el mercado petrolero en las próximas semanas, con los operadores atentos a cualquier desarrollo en las negociaciones entre Washington y Teherán.

