El petróleo WTI registró un incremento del 1,7% y cerró en USD 60,5 por barril, impulsado por la suspensión temporal de la producción en los yacimientos de Tengiz y Korolev en Kazajistán. Los incendios en instalaciones eléctricas de estos campos petroleros generaron expectativas de una reducción en la oferta global de crudo, presionando los precios al alza.
Kazajistán es uno de los principales productores de petróleo de Asia Central, y los yacimientos afectados representan una porción significativa de su capacidad productiva. La interrupción en Tengiz, uno de los campos más grandes del país, tiene implicaciones particulares dado que este yacimiento es operado por un consorcio internacional y exporta crudo a mercados globales. La duración de la suspensión será determinante para evaluar el impacto completo sobre el balance de oferta y demanda.
Por su parte, los metales mostraron correcciones, con la plata y el cobre retrocediendo -0,2% y -0,3%, respectivamente. Este comportamiento contrasta con el del oro, que alcanzó máximos históricos, sugiriendo una diferenciación en el mercado de commodities entre metales preciosos con función de refugio y metales industriales más sensibles a expectativas de crecimiento económico global. La evolución de la situación en Kazajistán será monitoreada de cerca por los mercados energéticos en las próximas jornadas.

