El petróleo WTI avanzó 1,5% y se ubicó en USD 64,5 por barril, pese a la desescalada del conflicto entre Irán y EE.UU., que redujo las probabilidades de una interrupción en el estrecho de Ormuz. El alza en el precio del crudo refleja dinámicas de mercado complejas donde factores de oferta y demanda continúan ejerciendo presión alcista, incluso en ausencia de tensiones geopolíticas inmediatas.
La plata mostró un fuerte rebote de 6,0% y cerró en USD 82,6 la onza, impulsada por la debilidad del dólar y una menor expectativa de inflación a un año. El repunte en el precio de la plata se alinea con una mayor demanda de metales industriales y el renovado interés en activos alternativos ante la volatilidad cambiaria. El cobre, en tanto, subió 1,4% y finalizó en USD 5,9 la libra.
El desempeño de los commodities refleja un panorama donde las expectativas de crecimiento económico global y las políticas monetarias de los bancos centrales continúan siendo factores determinantes. El petróleo mantiene su cotización por encima de los niveles de principios de año, mientras que los metales industriales muestran señales de fortaleza ante la anticipación de mayor demanda en sectores vinculados a la transición energética y la manufactura global. Los inversores seguirán monitoreando los datos de actividad económica y las decisiones de la OPEP+ para evaluar la trayectoria de precios en las próximas semanas.

