El precio del petróleo WTI rebotó 1,5% y cerró en USD 56,1 por barril, luego de haber alcanzado niveles cercanos a mínimos de cinco años en la sesión previa. El avance se produjo tras la orden de Trump de implementar un bloqueo total y completo a los buques petroleros sancionados vinculados a Venezuela, incrementando las restricciones sobre la oferta global de crudo.
A esto se sumó la versión de que Estados Unidos estaría preparando una nueva ronda de sanciones sobre el sector energético ruso para incrementar la presión sobre Moscú y forzar un acuerdo de paz con Ucrania. Estas medidas geopolíticas generaron expectativas de una reducción en la oferta disponible de petróleo en el mercado internacional, impulsando los precios al alza tras varias sesiones de caídas.
El rebote del crudo se produce en un contexto de alta volatilidad para los commodities energéticos, donde las decisiones políticas tienen un impacto inmediato sobre las cotizaciones. Los inversores evalúan si estas medidas serán suficientes para revertir la tendencia bajista de los últimos meses, impulsada por preocupaciones sobre la demanda global y el aumento de la producción en países no pertenecientes a la OPEP.

