La escalada del conflicto entre EE.UU., Israel e Iran impulso al crudo WTI a USD 96,4 por barril, con un avance de 10,5% en la jornada, mientras que el Brent supero los USD 101,3 por barril, registrando una suba de 10,3%. El detonante fue la ratificacion por parte del nuevo lider supremo irani, Mojtaba Khamenei, del cierre del Estrecho de Ormuz, una via de transito por la que circula aproximadamente un quinto del suministro mundial de petroleo. La maniobra genera una restriccion critica en la cadena de suministro global de hidrocarburos.
El encarecimiento del crudo presiona al alza los precios de la gasolina, el transporte y los alimentos, en parte porque Ormuz es tambien un canal clave para los envios globales de fertilizantes. En este contexto, Goldman Sachs reviso al alza su proyeccion de inflacion PCE hacia 2,9% para diciembre, postergando su expectativa de primer recorte de tasas a septiembre. En paralelo, EE.UU. anuncio una relajacion de las sanciones a la compra de petroleo ruso hasta el 11 de abril, una medida que beneficia indirectamente a Rusia al ampliar la demanda de su crudo en un contexto de restriccion de la oferta de Oriente Medio.
El presidente Trump reitero publicamente su exigencia de que la Reserva Federal recorte tasas de inmediato, en aparente contradiccion con la dinamica inflacionaria que el propio conflicto esta generando. Los futuros de tasas, que antes del estallido belico descontaban dos recortes de 25 puntos basicos para fin de año, ahora apenas contemplan uno. El nombramiento del ex gobernador de la Fed Kevin Warsh, considerado mas proclive a los recortes, como sucesor de Powell a partir de mediados de mayo, no alcanza por ahora para revertir las expectativas del mercado ante un escenario de inflacion renovada por factores geopoliticos. Los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense respondieron al alza: la UST2Y avanzo 10 pb hasta 3,7%, mientras que la UST10Y subio 5 pb hasta 4,3%.

