Pampa Energía reportó sus resultados correspondientes al cuarto trimestre de 2025, con ventas por 507 millones de dólares, lo que representa un incremento del 16% interanual y una leve superación respecto a los 505 millones estimados por el consenso de mercado. El crecimiento estuvo impulsado principalmente por la fuerte expansión del shale oil en Rincón de Aranda, mayores ventas de gas a Chile y una mejora en la remuneración spot de las unidades térmicas, producto de los nuevos lineamientos del mercado eléctrico mayorista. Estos factores compensaron menores ingresos en productos estirénicos y en unidades bajo contratos PPA.
A nivel operativo, el EBITDA ajustado alcanzó los 230 millones de dólares, representando una suba del 26% interanual, aunque quedó levemente por debajo de los 241 millones estimados. La ganancia neta fue de 161 millones de dólares, muy por encima de los 88 millones esperados por el mercado, impulsada por un crédito impositivo diferido de carácter no monetario. El EPS de 0,10 dólares superó ampliamente la estimación de 0,04 dólares. En el segmento de Exploración y Producción, la producción total alcanzó los 81,2 kboepd, con un crecimiento extraordinario del petróleo del 355% interanual gracias a Rincón de Aranda, que promedió 17,1 kbpd con 28 pozos en producción. Las reservas P1 crecieron un 28% hasta 296 mboe, con el shale representando el 69% del total.
En el segmento de Generación Eléctrica, las ventas crecieron un 24% interanual, impulsadas por la mejora en la remuneración spot tras la normalización regulatoria y un mayor despacho de ciclos combinados. El EBITDA ajustado del segmento fue de 111 millones de dólares, con un incremento del 28% interanual. La deuda neta de la compañía se redujo a 801 millones de dólares, reflejando una sólida generación de caja en el período. El desarrollo de Vaca Muerta en Rincón de Aranda, bajo el régimen de incentivos a grandes inversiones, contempla más de 1.500 millones de dólares en inversiones para alcanzar un plateau de 45 kbpd hacia 2027.

