En Japón, tras la victoria del Partido Liberal Democrático, el mercado accionario avanzó 5,2% y alcanzó nuevos máximos históricos. Este rally refleja las expectativas de los inversores sobre la continuidad de políticas económicas favorables al sector corporativo y una posible flexibilización adicional en el marco fiscal.
El resultado electoral redujo la incertidumbre política en una de las principales economías asiáticas y generó un impulso renovado en el apetito por riesgo en activos japoneses. El avance del mercado se dio en un contexto donde los inversores anticipan que el nuevo gobierno mantendrá una orientación pro-empresarial y buscará estimular el crecimiento económico mediante medidas de política monetaria y fiscal coordinadas.
Sin embargo, el optimismo en las acciones contrastó con el aumento de 5 puntos básicos en el bono a diez años de Japón luego de las elecciones del fin de semana, lo que reavivó preocupaciones por el elevado nivel de endeudamiento y una política fiscal más laxa. Los rendimientos más altos en la deuda soberana japonesa señalan que los inversores están reevaluando los riesgos fiscales asociados con posibles estímulos adicionales. La tensión entre el auge accionario y las presiones en el mercado de bonos será un tema clave para los formuladores de política en las próximas semanas.

