La actividad manufacturera estadounidense alcanzó su nivel más bajo en 14 meses durante diciembre, con el PMI del Institute for Supply Management descendiendo a 47,9 puntos desde 48,2 en noviembre. Este resultado marca el décimo mes consecutivo por debajo del umbral de 50 que indica contracción sectorial, mientras los costos de insumos continúan aumentando por la persistente impronta de aranceles.
El dato más alarmante proviene de la amplitud de la contracción: el 85% del producto bruto interno de la economía manufacturera se contrajo en diciembre, un salto significativo desde el 58% registrado en noviembre. Además, el porcentaje del PBI manufacturero en fuerte contracción aumentó a 43% desde 39%, evidenciando un deterioro generalizado en el sector.
El subíndice de nuevos pedidos permaneció prácticamente sin cambios en 47,7, marcando el cuarto mes consecutivo de demanda cayente tras contraerse en 10 de los últimos 11 meses. Por su parte, el índice de precios pagados se mantuvo sin cambios en 58,5, superando las expectativas de 57 puntos. El empleo fabril declinó por undécimo mes consecutivo, representando la caída de contratación más prolongada según medida del ISM en aproximadamente cinco años, con algunas compañías acelerando reducciones de plantilla ante la incertidumbre de demanda a mediano plazo.

