La inflación de la eurozona se ubicó en 2,2% interanual en noviembre de 2025, superando el 2,1% de octubre y las proyecciones del mercado. La inflación en servicios se aceleró a 3,5% interanual desde 3,4%, alcanzando su mayor nivel desde abril y evidenciando presiones de precios persistentes en este sector.
Alemania mostró un repunte significativo hasta 2,6% interanual, su valor más elevado desde febrero y ya por encima de la meta del 2% del BCE. Este comportamiento contrasta con otras economías del bloque: la inflación armonizada de España bajó marginalmente a 3,1% interanual desde 3,2%, y la de Países Bajos descendió a 2,6% interanual desde 3,0%.
Francia e Italia continuaron con inflaciones significativamente inferiores al objetivo del Banco Central Europeo, ubicándose en 0,8% interanual y 1,1% interanual, respectivamente. Esta divergencia entre las principales economías europeas complica la implementación de una política monetaria única, mientras el BCE debe balancear presiones inflacionarias en algunos países con desaceleración en otros. El dato de servicios resulta particularmente relevante para las decisiones futuras de tasas de interés en la región.

