Durante el año 2025, la actividad económica en Argentina registró un incremento total del 4,4%, según los datos del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE)[cite: 70]. [cite_start]En el mes de diciembre, el indicador mostró un avance interanual del 3,5% y una mejora del 1,8% respecto al mes anterior en términos desestacionalizados[cite: 36, 69]. [cite_start]El motor central de este desempeño fue el sector agropecuario, que experimentó un salto del 32,2% interanual[cite: 37, 71].
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La expansión del agro estuvo sustentada en una campaña histórica de trigo, alcanzando niveles récord tanto en volumen como en rinde promedio, situándose este último un 50% por encima de la media de las últimas cinco campañas[cite: 37]. [cite_start]Junto con la intermediación financiera, que creció un 14,1% interanual, estos sectores aportaron los puntos principales a la variación positiva del indicador general durante el cierre del año[cite: 38].
Sin embargo, la recuperación no se ha manifestado de forma homogénea en todos los rubros. [cite_start]Sectores clave como la industria manufacturera y el comercio minorista y mayorista registraron caídas interanuales del 3,9% y 1,3% respectivamente[cite: 39, 72, 73]. [cite_start]Esta dinámica evidencia una recuperación desequilibrada, traccionada por sectores de oferta y primarios, mientras que la demanda interna y la producción industrial continúan mostrando señales de fragilidad[cite: 40, 41].

