JPMorgan Chase reportó un beneficio por acción ajustado de $5.23 en el cuarto trimestre de 2025, superando las proyecciones de Wall Street en un contexto donde el desempeño de su mesa de trading compensó la debilidad en otras áreas del negocio. El banco registró un crecimiento del 17% en los ingresos de mercados, destacándose particularmente el segmento de renta variable con un incremento del 40%.
La entidad logró capitalizar la volatilidad del sector tecnológico y las especulaciones sobre la política monetaria de la Reserva Federal durante el trimestre. Los ingresos netos por intereses alcanzaron $25.1 mil millones, representando un crecimiento interanual del 7% que consolida la capacidad de generación de flujo de la institución financiera en un entorno de mercado complejo.
A pesar de los sólidos fundamentales, las acciones retrocedieron ante la debilidad en los ingresos de banca de inversión y la incertidumbre regulatoria. El CEO Jamie Dimon enfatizó la resiliencia de la economía estadounidense, proyectando que las condiciones actuales podrían sostenerse gracias a la combinación de estímulo fiscal, desregulación y la política monetaria reciente, factores que continúan brindando soporte al ciclo económico.

