El desempleo alcanza su nivel más alto desde 2021, opacando la recuperación en la creación de puestos de trabajo
El Departamento de Trabajo de Estados Unidos publicó finalmente el informe de empleo correspondiente a septiembre, cuya difusión había sido retrasada debido al cierre parcial del gobierno (shutdown). Los datos revelaron la creación de 119.000 empleos, cifra que superó ampliamente las expectativas del mercado y contrastó favorablemente con la pérdida de 4.000 puestos registrada en agosto.
Sin embargo, el aspecto más relevante del reporte fue el aumento de la tasa de desempleo, que pasó de 4,3% a 4,4%, alcanzando su nivel más alto desde 2021. Este incremento en el desempleo eclipsó las noticias positivas sobre la creación de empleos, generando preocupación entre los analistas sobre la fortaleza real del mercado laboral estadounidense.
Los datos del empleo constituyen uno de los indicadores más relevantes que la Reserva Federal considera al momento de definir su política monetaria. Un mercado laboral que muestra señales mixtas —con creación de empleos pero aumento del desempleo— complica el panorama para las decisiones del banco central, especialmente en un contexto donde las autoridades buscan balancear el control de la inflación con el sostenimiento del crecimiento económico.
La publicación de este informe laboral tuvo repercusiones inmediatas en los mercados financieros globales, afectando tanto a los activos de renta variable como a los bonos del Tesoro estadounidense. El deterioro en la tasa de desempleo alimentó especulaciones sobre una posible desaceleración más pronunciada de la economía estadounidense, lo que podría influir en las decisiones futuras de la Reserva Federal respecto a la trayectoria de las tasas de interés.

