Los precios mayoristas argentinos registraron un notable freno en su avance durante octubre, con el Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) reportando un crecimiento del 1,1% mensual. Esta cifra representa una significativa desaceleración respecto al 3,7% del mes anterior y marca la primera reducción en cuatro meses. El resultado refleja un período atípico marcado por la caída del tipo de cambio oficial y la intervención del Tesoro estadounidense en el mercado.
El incremento del IPIM fue resultado de una suba de 1,3% en productos nacionales y una caída de 1,4% en bienes importados. Entre las divisiones de mayor incidencia positiva destacaron productos agropecuarios (+0,51%), alimentos y bebidas (+0,31%), refinados del petróleo (+0,22%) y tabaco (+0,11%), mientras que petróleo crudo y gas aportó la mayor corrección negativa (-0,12%). Esta dinámica sugiere que la presión mayorista provino principalmente de segmentos ligados a la producción doméstica, en un contexto donde los precios de importados continúan moderándose.
El Índice de Precios Internos Básicos (IPIB) avanzó 1,3% en el mes, con un patrón similar: aumento de 1,5% en productos nacionales y baja de 1,4% en los importados. Por su parte, el Índice de Precios al Productor (IPP) mostró un crecimiento de 1,7% mensual, impulsado por un fuerte salto en productos primarios (+3,2%) y una suba más moderada en manufacturados y energía eléctrica (+1,1%). En conjunto, los índices mayoristas mantienen una trayectoria acotada, aunque con señales de presión localizada en insumos básicos, lo que podría anticipar cierta heterogeneidad en la transmisión hacia precios minoristas en los próximos meses.

