Los Precios al Productor (IPP) de Estados Unidos registraron un aumento del 0,3% intermensual en septiembre de 2025, revirtiendo la inesperada caída del 0,1% del mes anterior y alineándose con las expectativas del mercado. El incremento estuvo marcado por fuertes subas en los costos de salida de fábrica: los precios de los alimentos aumentaron 1,1% mensual (impulsados especialmente por la carne) y la energía repuntó un 3,5% mensual. Este comportamiento llevó la inflación de bienes a una tasa mensual del 0,9%, su nivel más alto en más de un año, mientras que los precios de los servicios se mantuvieron estables tras una baja previa. En la comparación interanual, la inflación de precios al productor se mantuvo sin cambios en el 2,7%.
Por otro lado, las ventas minoristas en Estados Unidos subieron un moderado 0,2% mensual en septiembre, siendo este el incremento más pequeño en cuatro meses y ubicándose por debajo de las expectativas del mercado. Este dato refleja cierta moderación en el dinamismo del consumo estadounidense durante el período analizado.
Más importante aún para el cálculo del PBI, la medición clave que excluye rubros volátiles como restaurantes y combustibles retrocedió un 0,1% mensual, marcando una reversión tras el avance del 0,6% de agosto. Este dato cobra especial relevancia ya que es uno de los componentes fundamentales para estimar el crecimiento económico del país, sugiriendo una desaceleración en el consumo subyacente de los hogares estadounidenses.

