En noviembre de 2025, la industria manufacturera profundizó su debilidad interanual, con una caída de 8,7% frente a igual mes de 2024, mientras que el acumulado enero-noviembre aún conserva un avance de 2,0%, reflejando un desempeño muy dispar a lo largo del año. En términos de corto plazo, la dinámica continúa deteriorándose: la serie desestacionalizada retrocedió 0,6% mensual y la tendencia-ciclo mostró una variación negativa de 0,1%, confirmando que el nivel de actividad sigue sin encontrar un piso claro tras el rebote observado en meses previos.
El deterioro fue ampliamente generalizado: 15 de las 16 divisiones manufactureras registraron caídas interanuales. Por incidencia, se destacaron las bajas en Alimentos y bebidas (-7,8%), Automotriz y autopartes (-23,0%), Maquinaria y equipo (-17,9%), Prendas de vestir y calzado (-17,6%) y Productos de metal (-18,6%). Sectores como Textiles experimentaron contracciones particularmente severas con una caída del 36,7%, mientras que Caucho y plástico retrocedió 12,5%.
La única excepción en este panorama contractivo fue Refinación del petróleo, coque y combustible nuclear, con una suba de 6,3%, que amortiguó parcialmente la caída del agregado industrial. Este desempeño sectorial refleja la heterogeneidad en la recuperación económica, donde las actividades vinculadas a energía y commodities muestran mayor resiliencia que aquellas dependientes del consumo interno y la inversión productiva, evidenciando los desafíos estructurales que enfrenta el sector manufacturero argentino.

