Según medios periodísticos, el Gobierno argentino mantendría conversaciones preliminares con bancos internacionales para estructurar un nuevo crédito repo por USD 4.000 millones, orientado a fortalecer el programa monetario y acelerar la acumulación de reservas. Las entidades solicitaron precisiones sobre la garantía que respaldaría la operación, un punto central para avanzar en el diseño del esquema.
La intención oficial es replicar el mecanismo utilizado en junio, cuando se tomaron USD 2.000 millones entre siete bancos, aunque esta vez el monto sería mayor y negociado bajo un marco de confidencialidad. La estrategia se inscribe en el esfuerzo por reforzar el balance del BCRA sin recurrir a financiamiento monetario. El equipo económico buscaría cerrar la operación en las próximas semanas, con el objetivo de sumar previsibilidad en un contexto de volatilidad global y necesidades de financiamiento crecientes.
Las instituciones que participaron en el repo previo —entre ellas Santander, BBVA, JPMorgan, Citi e ICBC— figuran entre las potenciales contraparte, aunque aún no hay confirmación. El Gobierno considera que un repo ampliado permitiría sostener la hoja de ruta macro al inicio de 2026, mejorar la posición de liquidez y facilitar la convergencia del programa monetario. De concretarse, la operación daría un margen adicional para el manejo de pasivos y la estabilización del mercado cambiario.

