FedEx ($FDX) elevó su previsión de ganancia ajustada anual a un rango de USD 19,30 a USD 20,10 por acción, superando ampliamente el consenso de USD 18,69 y el guidance previo de USD 17,80 a USD 19,00, tras registrar su temporada pico más rentable de la historia. Las ganancias ajustadas del trimestre invernal alcanzaron USD 5,25 por acción, frente a los USD 4,14 esperados, impulsadas por mejoras en precios de paquetería doméstica e internacional, mayores volúmenes y un programa sostenido de reducción de costos. La compañía también revisó al alza su proyección de ingresos anuales a un crecimiento de entre 6,0% y 6,5% interanual, desde el rango previo de 5% a 6%. Las acciones respondieron con una suba de 9% en el mercado after-hours.
El conflicto en Medio Oriente, que ha empujado el crudo por encima de los USD 100 por barril y perturbado el tráfico aéreo en hubs estratégicos de la región, representa un riesgo acotado: aproximadamente el 8% del volumen exportador internacional de FedEx transita por zonas afectadas. La compañía señaló que sus recargos por combustible están cumpliendo su función de proteger la rentabilidad ante la volatilidad energética. A esto se suman USD 120 millones en costos extraordinarios por la inmovilización de su flota MD-11, con USD 55 millones adicionales proyectados para el trimestre en curso.
FedEx avanza además en una reestructuración multianual que incluye la fusión de sus divisiones Ground y Express, automatización de operaciones y el spin-off de su negocio de camiones Freight previsto para el 1 de junio. Esta reorganización estructural busca mejorar la eficiencia operativa y la rentabilidad a largo plazo, en un entorno logístico global marcado por la volatilidad energética, las tensiones geopolíticas y el reordenamiento de las cadenas de suministro internacionales. Los resultados de FedEx son seguidos de cerca como indicador adelantado de la actividad económica global.

