El empleo privado estadounidense cayó 32.000 puestos en noviembre según el reporte ADP, marcando la mayor contracción desde marzo de 2023 y contrastando fuertemente con el consenso del mercado que anticipaba la creación de 10.000 nuevos empleos. Esta destrucción neta de puestos de trabajo genera incertidumbre sobre la fortaleza del mercado laboral justo antes de la última reunión de política monetaria del año de la Reserva Federal.
El deterioro se concentró particularmente en las pequeñas empresas, que eliminaron 120.000 puestos de trabajo. Este fenómeno ha sido atribuido a los aranceles sobre importaciones que elevaron significativamente los costos operativos de las empresas de menor tamaño, con menor capacidad de absorber incrementos en sus estructuras de costos. En contraste, las empresas medianas y grandes sumaron 51.000 y 39.000 empleos respectivamente, evidenciando una marcada divergencia en el desempeño según el tamaño de las compañías.
El cierre gubernamental de 43 días retrasó la publicación del informe oficial de empleo (nóminas no agrícolas) hasta el 16 de diciembre, lo que implica que la tasa de desempleo de octubre nunca será conocida al no haberse podido recolectar datos de la encuesta de hogares. A pesar del dato negativo de ADP, el sector servicios mostró resiliencia con el PMI no manufacturero del ISM manteniéndose en 52,6, aunque la medida de empleo sectorial siguió contrayéndose. Las probabilidades de que la Reserva Federal realice un recorte de tasas en diciembre aumentaron hasta 89%, con el mercado anticipando dos recortes adicionales durante 2026.

