El **empleo no agrícola de Estados Unidos** registró un incremento de **130.000 puestos en enero**, superando ampliamente el consenso de 70.000 y revirtiendo el avance revisado de solo 48.000 en diciembre. La **tasa de desempleo cayó a 4,3%** desde 4,4%, sugiriendo estabilidad en el mercado laboral que podría darle espacio a la **Reserva Federal** para mantener las tasas sin cambios en el corto plazo.
Sin embargo, las **revisiones anuales** mostraron que la economía añadió apenas **181.000 empleos en 2025**, frente a los 584.000 estimados previamente, una fracción de los 1,459 millones de puestos generados en 2024. El ajuste de benchmark reveló además que se crearon **862.000 empleos menos** de lo calculado en los 12 meses hasta marzo 2025, ubicando el crecimiento promedio mensual en solo 15.000 plazas durante 2025. Este contraste entre el dato mensual positivo y las revisiones negativas genera incertidumbre sobre la verdadera fortaleza del **mercado laboral estadounidense**.
El repunte de enero estuvo fuertemente concentrado en sectores específicos: **salud sumó 82.000 puestos**, el mayor aumento desde julio de 2020, mientras que asistencia social agregó 42.000 empleos. Construcción (+33.000) y servicios profesionales (+34.000) también contribuyeron, pero el **sector manufacturero acumula más de 80.000 pérdidas** desde el retorno de Trump a la Casa Blanca, y el empleo federal se contrajo 34.000 posiciones adicionales, totalizando una caída de 327.000 desde octubre 2024. La concentración en pocos sectores y la baja tasa de respuesta en la encuesta de hogares (64,3%) por las tormentas invernales generaron escepticismo entre economistas sobre la sostenibilidad de estos datos.
Los mercados ahora asignan casi **40% de probabilidad a que la Fed no recorte tasas en junio**, un aumento frente al 25% previo al reporte, respaldando la postura de mantener la tasa en el rango 3,50%-3,75% mientras monitorean la inflación y evalúan el impacto de las políticas comerciales e inmigratorias de la administración. El sector agrícola aportó 387.000 puestos adicionales, permitiendo absorber el incremento de 398.000 en la **Población Económicamente Activa (PEA)**. Como consecuencia, el número de desempleados cayó en 141.000.

