La moneda estadounidense permanece estable frente a una canasta de divisas principales
En el mercado cambiario global, el dólar medido a través del índice DXY permaneció sin cambios en 99,45, resultado de movimientos compensatorios entre las principales divisas. La apreciación del euro fue contrarrestada por una caída del 0,1% en la libra esterlina y un avance del 0,3% del dólar frente al yen japonés.
En América Latina, la moneda estadounidense se fortaleció en Brasil, donde el dólar subió 0,4% hasta alcanzar USDBRL 5,29. Este movimiento refleja presiones específicas sobre el real brasileño en un contexto de incertidumbre respecto a la política fiscal del país sudamericano y las expectativas sobre la evolución de las tasas de interés locales.
Por su parte, el oro extendió su tendencia alcista con una suba del 2,0%, cerrando en USD 4.209 por onza, apenas un 3,4% por debajo de su máximo histórico. Este movimiento estuvo impulsado tanto por los datos laborales estadounidenses como por mayores expectativas de recortes en las tasas de interés, factores que típicamente benefician al metal precioso al reducir el costo de oportunidad de mantener activos que no generan rendimientos. La fortaleza del oro evidencia que los inversores continúan buscando protección frente a la incertidumbre económica global.

