El presidente Donald Trump calificó como «extremadamente sólida» la relación bilateral con China tras mantener una conversación telefónica con el líder chino Xi Jinping, en la cual se abordaron principalmente cuestiones comerciales y aspectos geopolíticos relacionados con Taiwán. Durante la llamada, que no fue anunciada previamente por ninguna de las partes, Xi reiteró que el «retorno de Taiwán a China» constituye parte integral del orden internacional de posguerra.
La conversación, que se extendió aproximadamente una hora según confirmó la Casa Blanca, se produjo tres semanas después del encuentro en Corea del Sur, donde ambos mandatarios acordaron un marco comercial que aún permanece pendiente de cierre definitivo. Ambas partes expresaron satisfacción por el progreso registrado desde octubre, aunque persiste la incertidumbre sobre el acuerdo comercial que el secretario del Tesoro, Scott Bessent, esperaba cerrar antes de Acción de Gracias.
Este diálogo bilateral ocurre en medio de la mayor crisis diplomática entre China y Japón en años, tras advertencias de Tokio sobre una posible respuesta militar ante cualquier ataque chino a Taiwán. Beijing criticó los planes japoneses de desplegar misiles de defensa aérea en la isla de Yonaguni, ubicada a 110 kilómetros de Taiwán, acusando a Japón de «crear tensión regional y provocar confrontación militar». Aunque el sistema tiene alcance limitado y carácter defensivo, analistas señalan que el temor chino reside en la potencial militarización japonesa en las islas del suroeste, lo que podría alterar el equilibrio estratégico en la región.

