La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó estrechamente este martes un acuerdo bipartidista que pone fin al cierre parcial del gobierno estadounidense, enviando la legislación al presidente Donald Trump para su promulgación como ley. El acuerdo restaurará el financiamiento vencido para agencias críticas de defensa, salud, trabajo, educación y vivienda, entre otras dependencias federales.
Sin embargo, el acuerdo presenta limitaciones significativas en su alcance temporal. El Departamento de Seguridad Nacional quedará cubierto solamente hasta mediados de febrero, lo que genera incertidumbre sobre la continuidad operativa de esta agencia crítica en las próximas semanas. Esta situación mantiene abierta la posibilidad de nuevas negociaciones presupuestarias en el corto plazo.
Una consecuencia directa del cierre parcial es la suspensión de la publicación de datos oficiales de empleo durante esta semana, lo que limita considerablemente la visibilidad macroeconómica de corto plazo para analistas e inversores. Los mercados deberán confiar en indicadores alternativos como el reporte de empleo ADP, que se espera muestre la creación de 45.000 puestos de trabajo en enero, superando los 41.000 registrados en diciembre. Esta cifra, proveniente de la consultora privada, será clave para evaluar la dinámica del mercado laboral estadounidense en ausencia de las estadísticas oficiales del gobierno.

