El Congreso Nacional lleva adelante la sesión para tratar la reforma laboral, con inicio previsto para las 14 horas. El debate tiene lugar en un contexto de creciente tensión social, marcado por llamados a huelgas y un paro de transporte convocado para la misma jornada. La iniciativa forma parte del programa de reformas estructurales impulsado por la administración de Javier Milei, que busca flexibilizar las condiciones del mercado de trabajo argentino.
La reforma del marco laboral es uno de los proyectos más controvertidos de la agenda legislativa actual, con posiciones enfrentadas entre el oficialismo, que argumenta que la actualización normativa es necesaria para atraer inversiones y reducir la informalidad, y los sectores sindicales y de oposición, que advierten sobre posibles retrocesos en derechos adquiridos. El clima de movilización social previo a la sesión refleja el nivel de conflictividad que rodea al debate.
La sesión se desarrolla en un momento en que el gobierno mantiene el foco en la política fiscal y la reducción del gasto público, mientras intenta avanzar en reformas que considera estructurales para la competitividad del país. El resultado del debate legislativo tendrá implicancias directas sobre las condiciones del mercado de trabajo formal, los costos laborales de las empresas y el marco regulatorio de las relaciones laborales. La capacidad del oficialismo para sostener una mayoría en el recinto será el factor determinante del desenlace.

