Coca-Cola presentó resultados del cuarto trimestre con ingresos de $11.820 millones, por debajo de los $12.030 millones esperados por el mercado, aunque el beneficio ajustado de 58 centavos por acción superó el consenso de 56 centavos. Los volúmenes globales crecieron apenas 1% en el trimestre y se mantuvieron planos en el año completo, con debilidad particular en Asia-Pacífico donde China e India enfrentan una creciente preferencia por marcas regionales. La compañía continúa apoyándose en incrementos de precios (+4% anual) para compensar mayores costos de insumos, aunque esta estrategia presiona los presupuestos de consumidores estadounidenses afectados por la inflación.
El CEO entrante Henrique Braun, quien asumirá a fines de marzo, señaló que la compañía debe acelerar su innovación para adaptarse a las tendencias de productos bajos en azúcar. Coca-Cola proyectó un crecimiento de ingresos orgánicos de 4%-5% para 2026, por debajo del 5,3% estimado por analistas y del 5% alcanzado en 2025. El pronóstico de crecimiento de ganancias ajustadas por acción se ubicó en 7%-8%, apenas por debajo de las expectativas del mercado.
El guidance conservador refleja cautela ante un entorno de consumo desafiante, similar al ajuste de precios anunciado por PepsiCo la semana pasada. La compañía enfrenta el desafío de balancear su estrategia de pricing con la necesidad de mantener volúmenes en mercados clave donde la competencia de marcas locales se intensifica. La combinación de volúmenes planos y proyecciones moderadas de crecimiento señala que los consumidores globales están comenzando a resistir incrementos adicionales de precios, particularmente en categorías de consumo masivo donde existe disponibilidad de alternativas más económicas.

