**Cisco Systems** reportó resultados del segundo trimestre fiscal que superaron expectativas, con **ganancias ajustadas de $1,04 por acción** frente a los $1,02 estimados e **ingresos de $15.300 millones** versus $15.110 millones proyectados. El segmento de **networking lideró el crecimiento** con $8.290 millones (+21% interanual), impulsado por demanda sostenida de infraestructura para inteligencia artificial. El CEO Chuck Robbins destacó que Cisco está «únicamente posicionada para entregar la infraestructura confiable necesaria para impulsar la era de la IA».
Sin embargo, el **segmento de seguridad mostró debilidad** con $2.020 millones (-4% interanual), por debajo de los $2.110 millones estimados. Esta caída en el área de ciberseguridad contrasta con el robusto desempeño de las soluciones de red y plantea interrogantes sobre la competitividad de Cisco en un mercado de seguridad cada vez más fragmentado y competitivo.
La **guidance para el año fiscal decepcionó**: la compañía proyecta ingresos de **$61.200-$61.700 millones**, significativamente bajo los $63.900 millones esperados por Wall Street. Las **acciones cayeron 5% post-mercado** pese a acumular un rally del 37% en doce meses y alcanzar máximos históricos en diciembre por primera vez desde marzo de 2000. Esta reacción negativa del mercado refleja preocupaciones sobre el crecimiento futuro y la capacidad de Cisco para sostener su momentum en el segmento de infraestructura para IA.
Cisco además anunció el lanzamiento de su **chip de IA Silicon One G300**, buscando ofrecer soluciones integrales desde semiconductores hasta software para capitalizar la demanda de infraestructura en el segmento de **inteligencia artificial**. Este movimiento estratégico posiciona a la compañía para competir más directamente en el mercado de semiconductores especializados, tradicionalmente dominado por empresas como Nvidia y Broadcom.

