El ministro de Economía, Luis Caputo, se pronunció sobre el dato de inflación de febrero y señaló que el resultado era esperado por el equipo económico. Según el funcionario, el alza estuvo explicada principalmente por el incremento en el precio de la carne y por los ajustes tarifarios contemplados dentro del programa económico en curso. Caputo subrayó que ambos factores tienen carácter transitorio y no deberían impactar de manera persistente en la trayectoria del nivel general de precios.
El ministro remarcó que el proceso desinflacionario debería retomarse en los próximos meses, sustentado en una política monetaria restrictiva y en el control de la cantidad de pesos en circulación, que según el Gobierno estaría creciendo por debajo de la inflación. Esta combinación de ancla monetaria y ajuste fiscal constituye el eje central de la estrategia antiinflacionaria de la administración Milei, que busca reducir gradualmente la inercia de precios acumulada en los últimos años.
Caputo reiteró que el objetivo del Gobierno es que el IPC mensual perfore el 1% antes de fin de año, estimando que ese hito podría alcanzarse entre agosto y octubre. Sin embargo, el ministro advirtió que la escalada del conflicto en Medio Oriente representa un shock externo relevante: el aumento del precio internacional del petróleo —que volvió a superar los USD 100 por barril— podría presionar sobre los combustibles y, por esa vía, sobre la inflación Argentina, alterando el sendero proyectado de desinflación.

