El informe especial de FIX sobre estadísticas comparativas de finanzas corporativas a noviembre de 2025 muestra un deterioro generalizado en la performance del universo empresarial relevado, donde la fragilidad de la liquidez se consolidó como el factor determinante del año. En un entorno caracterizado por tasas reales volátiles, escasez de financiamiento externo y una operatoria exigida por mayores costos, las compañías enfrentaron presiones crecientes sobre su capital de trabajo.
En ese marco, las bajas de calificación superaron a las subas, evidenciando el impacto del contexto macro en la salud crediticia y en la calidad de los resultados. Aunque el 89% de las firmas analizadas (80 compañías) retuvo grado de inversión, aun dentro de ese grupo se observaron tensiones visibles en márgenes, rentabilidad y generación de caja. El estudio releva diferencias más marcadas entre escalas de riesgo, con una brecha creciente entre AAA(arg), AA(arg), A(arg) y BBB(arg).
Las empresas mejor calificadas lograron sostener coberturas de intereses de 5,7x y un apalancamiento neto de 2,2x, aunque no evitaron la caída en rentabilidad ni el deterioro en algunos flujos operativos. En contraste, las firmas BBB(arg) mostraron una cobertura ajustada de 1,5x, un apalancamiento de 2,5x y márgenes presionados o negativos, lo que las deja más expuestas ante shocks en costos o una baja adicional en ventas. FIX destaca además un deterioro profundo en rentabilidad: la mediana de retorno para AAA(arg) pasó de 2,1% en 2022 a -16,8% en 2025, reflejando la contracción de la actividad, los mayores costos logísticos y la pérdida de competitividad externa.

