El Banco Central de la República Argentina (BCRA) anunció el inicio de una nueva fase del programa monetario orientada a consolidar la estabilidad de precios y converger gradualmente hacia niveles de inflación internacional. A partir del 1 de enero de 2026, el régimen de flotación entre bandas ajustará su techo y piso mensualmente según la inflación local (INDEC T-2), reforzando el anclaje nominal y acotando la volatilidad cambiaria.
El contexto de disciplina fiscal, eliminación del financiamiento monetario al Tesoro y saneamiento del balance del BCRA amplía el horizonte de planificación y habilita condiciones para la re-monetización de la economía y la acumulación de reservas. La entidad monetaria ha logrado reducir la inflación interanual desde niveles cercanos al 290% anual en 2024 hasta 31,4% en noviembre de 2025.
Desde enero de 2026 se implementará un programa preanunciado de acumulación de reservas alineado con la evolución de la demanda de dinero y la liquidez del mercado cambiario. El escenario base prevé un aumento de la base monetaria de 4,2% a 4,8% del PBI hacia diciembre de 2026, que podría ser abastecido mediante compras de hasta USD 10.000 millones, ampliables a USD 17.000 millones ante una mayor re-monetización, sin requerir esterilización sostenida. La ejecución diaria se limitará inicialmente a un 5% del volumen operado en el mercado de cambios, preservando su funcionamiento y estabilidad.

