En febrero, las exportaciones argentinas alcanzaron USD 5.962 millones, registrando una caída interanual de 2,9%, explicada por una contracción de 7,1% en las cantidades, parcialmente compensada por un aumento de 4,4% en los precios. En términos desestacionalizados, las ventas externas mostraron una fuerte caída de 16,2% mensual, mientras que la tendencia-ciclo retrocedió 1,0%. A pesar de esta dinámica, la balanza comercial arrojó un superávit de USD 788 millones, implicando una mejora de USD 513 millones frente al mismo mes del año previo.
El resultado externo estuvo traccionado por una mejora en los términos del intercambio (+0,7%), que incrementó el poder de compra de las exportaciones, en un contexto donde la contracción de cantidades fue el principal driver negativo. A nivel de volúmenes, la caída de las importaciones superó a la de las exportaciones, lo que contribuyó a ampliar el saldo comercial, evidenciando un ajuste más pronunciado del lado de la demanda interna.
La combinación de menores cantidades exportadas y un ajuste más fuerte en importaciones sugiere un superávit sostenido más por compresión de demanda que por expansión del sector externo. Este patrón es relevante para evaluar la sostenibilidad del resultado comercial a mediano plazo, ya que depende en parte de una demanda interna que permanece comprimida. La acumulación de divisas vía superávit comercial continúa siendo un pilar clave para la estrategia de fortalecimiento de las reservas internacionales del Banco Central en el marco del programa económico vigente.

