La producción de petróleo en Argentina alcanzó en febrero de 2026 los 874.000 barriles diarios, con un crecimiento interanual del 15,9%, impulsado principalmente por el desarrollo de Vaca Muerta, la formación de hidrocarburos no convencionales ubicada en la provincia de Neuquén. En paralelo, la actividad no convencional marcó un nuevo récord en marzo con 2.616 etapas de fractura hidráulica, superando los máximos previos. Este dato representa un aumento del 10,3% mensual y del 33,5% interanual, consolidando una tendencia de expansión sostenida que posiciona al sector como uno de los motores centrales del crecimiento energético del país.
YPF lidera el segmento no convencional con 1.116 etapas de fractura (equivalentes al 43% del total), seguida por Pluspetrol con el 17% y Vista Energy con el 11%. El shale explica prácticamente la totalidad del crecimiento del sector. En el acumulado desde 2016, el no convencional concentra 105.800 de las 130.282 fracturas hidráulicas totales registradas en el país, superando ampliamente al convencional y al tight. Solo en el primer trimestre de 2026, se registraron 7.624 etapas, con predominio casi absoluto del shale, lo que evidencia un cambio estructural en la matriz productiva energética argentina.
El sector alcanzó cerca de 24.000 fracturas anuales en 2025, lo que confirma el pasaje hacia una escala de operación industrial. Esta consolidación del shale como driver excluyente del crecimiento energético refuerza el potencial exportador de Argentina en hidrocarburos, aunque su sostenibilidad depende de mantener niveles elevados de inversión y de eficiencia operativa. En ese marco, YPF llevará a cabo una licitación de una Obligación Negociable en dólares MEP con vencimiento a 48 meses, intereses semestrales, bullet y ley local, con una tasa de lectura del 6% y hasta USD 70 millones, en una operación orientada a financiar la expansión de sus actividades.

