La administración Trump autorizó formalmente la venta a China de los chips de inteligencia artificial H200 de Nvidia, el segundo más potente de la compañía, bajo condiciones estrictas que marcan un cambio en la política de exportaciones tecnológicas. Los chips serán revisados por un laboratorio externo para confirmar sus capacidades técnicas de IA antes del envío, con un límite de exportación a China del 50% del total vendido a clientes estadounidenses.
Nvidia deberá certificar disponibilidad suficiente de H200 en Estados Unidos, mientras que los compradores chinos deben demostrar «procedimientos de seguridad suficientes» y comprometerse a no utilizar los chips con fines militares, condiciones que no existían previamente. Trump anunció el mes pasado que permitiría las ventas a cambio de una tarifa del 25% para el gobierno estadounidense, decisión que generó críticas transversales por temores de que los chips potencien las capacidades militares de Beijing y erosionen la ventaja estadounidense en inteligencia artificial.
Compañías tecnológicas chinas han colocado pedidos por más de 2 millones de chips H200, valuados en aproximadamente 27,000 dólares cada uno, superando el inventario de Nvidia de 700,000 unidades según reportó Reuters. El CEO Jensen Huang confirmó en el CES de Las Vegas que la compañía incrementa la producción ante fuerte demanda global que impulsa los precios de alquiler de H200 en centros de datos en la nube.

