Los principales indicadores de riesgo crediticio global registraron una compresión marcada luego del anuncio del cese al fuego entre Estados Unidos e Irán. El CDX North America Investment Grade a 5 años y el iTraxx Europe Investment Grade redujeron sus spreads desde los máximos alcanzados en marzo, cuando el conflicto con Irán había llevado los Credit Default Swaps (CDS) a niveles no vistos desde la crisis bancaria de 2023. La caída en las primas de riesgo refleja un mercado que comienza a descontar, al menos parcialmente, la posibilidad de una normalización geopolítica que alivie la presión sobre los costos de financiamiento corporativo.
La dinámica de los mercados de crédito funciona como señal anticipada de las condiciones de liquidez. Cuando los spreads retroceden, las condiciones para la emisión de deuda corporativa tienden a mejorar, lo que puede favorecer a empresas con necesidades de refinanciamiento en el corto plazo. En este contexto, el segundo trimestre del año podría representar una ventana más favorable para compañías que requieran acceder a los mercados de capitales, en la medida en que las primas de riesgo se mantengan en niveles descendentes.
Sin embargo, la fragilidad del acuerdo entre Washington y Teherán introduce un factor de incertidumbre relevante. Cualquier escalada en el conflicto podría revertir la mejora de los spreads con la misma velocidad con la que se produjo, dado que ambas partes mantienen posiciones distantes respecto a los términos definitivos de una resolución. El mercado de renta fija corporativa permanece atento a la evolución del escenario geopolítico, ya que la estabilidad de las condiciones crediticias depende en buena medida de que la tregua no sufra disrupciones en las próximas jornadas.

