El déficit comercial de bienes de Estados Unidos alcanzó un máximo histórico de 1,24 billones de dólares en 2025, a pesar de la batería de aranceles implementados por la administración Trump con el objetivo de corregir los desequilibrios externos. En diciembre, el déficit total se amplió un 32,6% hasta los 70.300 millones de dólares, muy por encima de los 55.500 millones proyectados por el consenso del mercado.
El principal motor del alza fueron las importaciones de bienes de capital, particularmente equipos de cómputo y telecomunicaciones vinculados a la construcción de centros de datos para inteligencia artificial. Se registraron déficits récord con México, Vietnam, Taiwán, Irlanda, Tailandia e India, mientras que el desequilibrio con China se redujo de 295.500 a 202.100 millones de dólares. El impacto sobre el PBI del cuarto trimestre fue prácticamente nulo en materia comercial, aunque la fortaleza de las importaciones de capital sugiere cierta solidez en la inversión empresarial.
En paralelo, el mercado laboral mostró señales mixtas: los pedidos iniciales de subsidio por desempleo cayeron a 206.000, pero las solicitudes continuas se mantienen elevadas, reflejando un mercado con bajo ritmo de contratación. La Reserva Federal, en las minutas de su reunión de enero, reconoció riesgos a la baja en el empleo ante la concentración de las ganancias en sectores poco cíclicos. A su vez, hoy se publicará el Índice de Precios del Gasto en Consumo Personal (PCE) correspondiente a diciembre, donde el consenso anticipa que la variación anual se mantenga estable en 2,8%, con una lectura mensual de 0,3%.

