Las actas de la reunión del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) del 27 y 28 de enero revelaron una postura casi unánime para mantener la tasa de referencia en el rango de 3,50%-3,75%, pero con una fractura interna significativa respecto a los próximos pasos. Mientras varios participantes señalaron que podrían respaldar subas de tasas si la inflación, actualmente un punto porcentual por encima del objetivo del 2%, no cede, otros consideraron que los recortes podrían no ser apropiados hasta que la desinflación retome su curso.
Los gobernadores Christopher Waller y Stephen Miran emitieron votos disidentes por preocupaciones sobre la fragilidad del mercado laboral. El documento adquiere relevancia adicional en el contexto de la sucesión en la presidencia del banco central: Kevin Warsh, nominado por Trump para reemplazar a Jerome Powell en mayo, deberá conducir un comité profundamente dividido hacia los recortes que tanto él como el presidente impulsan.
Los mercados financieros descuentan que la tasa permanecerá sin cambios hasta la reunión del 16 y 17 de junio, que sería la primera bajo Warsh, con recortes de 25 puntos básicos anticipados para esa instancia y la de septiembre. La próxima reunión, programada para el 17 y 18 de marzo, incluirá nuevas proyecciones económicas y podría aportar mayor claridad sobre la dirección del comité en un entorno donde los datos de empleo e inflación de enero siguen enviando señales contradictorias.

