El petróleo WTI bajó 2,6% y cerró en 63,4 dólares por barril tras una distensión en el conflicto entre Estados Unidos e Irán, luego de que este último confirmara que mantendrá negociaciones con EE.UU. durante la jornada. Este escenario alivió las preocupaciones vinculadas al abastecimiento global de crudo, que habían presionado los precios al alza en semanas recientes ante el riesgo de escalada en Medio Oriente.
En cuanto a los metales, la plata se desplomó 13,9% y finalizó en 75,8 dólares la onza, mientras que el cobre retrocedió 0,7% hasta 5,8 dólares la libra, ante señales de una mayor oferta por parte de China. El ajuste en metales preciosos e industriales refleja tanto la reducción de primas geopolíticas como una reevaluación de las perspectivas de demanda en el principal consumidor global de materias primas.
En el complejo agrícola, la soja avanzó otro 1,8% y alcanzó los 409 dólares por tonelada, extendiendo el impulso generado tras conocerse que China elevaría sus compras a Estados Unidos a 20 millones de toneladas para la campaña actual y 25 millones para la próxima. Este incremento en la demanda china genera expectativas positivas para los productores de América del Sur, aunque también plantea desafíos competitivos en términos de precios y ventanas comerciales disponibles para colocar producción en el mercado internacional.

