Los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense registraron descensos a lo largo de toda la curva durante la jornada del martes. Las tasas a 10 y 2 años descendieron 1 punto básico cada una, ubicándose en 4,27% y 3,57% respectivamente, en un movimiento que refleja mayor demanda por activos de renta fija considerados refugio.
Como resultado de este movimiento paralelo en ambos extremos de la curva, el spread entre los bonos a 10 y 2 años se mantuvo relativamente estable, cerrando en 70 puntos básicos. Esta diferencia de rendimientos continúa en territorio positivo, lo que tradicionalmente se interpreta como una señal de que los mercados no anticipan una recesión inminente en la economía estadounidense.
La leve compresión de rendimientos en los Treasuries ocurrió en un contexto de volatilidad en los mercados accionarios, particularmente en el sector tecnológico, lo que podría haber impulsado flujos hacia la seguridad de la deuda soberana estadounidense. La estabilidad del spread 10-2 años sugiere que, pese a las turbulencias en segmentos específicos del mercado, las expectativas sobre la trayectoria de la política monetaria de la Reserva Federal no experimentaron cambios significativos. Los inversores mantienen la atención en los próximos datos económicos, particularmente el reporte de empleo ADP, para evaluar si estos movimientos en la curva de rendimientos se sostienen o se revierten.

