El financiamiento del gobierno estadounidense expira este sábado y, si bien las conversaciones continúan, todavía no se alcanzó un acuerdo que evite un shutdown parcial de las operaciones federales.
El principal foco de tensión está en la política migratoria y en el financiamiento del Departamento de Seguridad Nacional, que los demócratas intentan supeditar a cambios en las operaciones del ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas). En ausencia de un acuerdo antes del vencimiento, parte del gobierno federal podría quedarse sin fondos, lo que afectaría diversos servicios y operaciones gubernamentales. Este escenario de incertidumbre política se suma a otros factores de tensión en los mercados, como los cuestionamientos sobre las valuaciones del sector tecnológico y las dudas sobre la futura política monetaria.
El riesgo de shutdown contribuyó al incremento de la volatilidad en los mercados financieros durante la jornada. El índice VIX, que refleja la volatilidad de las acciones del S&P 500, llegó a subir hasta 18% durante la sesión, aunque luego moderó el movimiento y cerró con una suba del 5,8%. Esta situación genera presión adicional sobre la Administración Trump en un momento donde ya enfrenta debates sobre la designación del próximo presidente de la Reserva Federal y las tensiones comerciales internacionales.

