Microsoft sufrió un colapso bursátil superior al 10% tras presentar resultados que decepcionaron al mercado, evidenciando una desaceleración en el crecimiento de su negocio de cloud computing a pesar de haber alcanzado niveles récord de inversión en infraestructura.
La caída de la gigante tecnológica arrastró al Nasdaq, que cerró con una pérdida del 0,7%, siendo el índice más afectado de la jornada en Wall Street. El mercado reaccionó negativamente ante las señales de que las masivas inversiones en inteligencia artificial no están generando el retorno esperado en el corto plazo, reavivando los cuestionamientos sobre las valuaciones del sector tecnológico. Esta corrección se produce en un contexto donde los inversores están reevaluando las expectativas de crecimiento de las principales empresas tecnológicas, conocidas como las «Magnificent 7».
El caso de Microsoft no fue aislado en la jornada. Tesla también retrocedió 2,3% tras reportar su primera contracción interanual de ingresos del 3% desde su creación, mientras que Oracle cedió 4,7% tras anunciar el lanzamiento de una plataforma basada en inteligencia artificial enfocada en ciencias de la vida. Estos resultados corporativos desencadenaron una fuerte toma de ganancias en el sector tecnológico, contribuyendo al incremento de la volatilidad medida por el índice VIX, que durante la sesión llegó a repuntar hasta un 18% antes de moderar al cierre.

