El presidente Donald Trump lanzó una advertencia contundente a Irán, señalando que la flota de buques de guerra estadounidenses desplegada en la región del Golfo Pérsico está preparada para actuar «con rapidez y violencia» en caso de no alcanzarse un acuerdo sobre el programa nuclear iraní. Al mismo tiempo, Trump dejó abierta la puerta diplomática al manifestar disposición para negociar un pacto «justo y equitativo» que garantice la ausencia de armas atómicas en el arsenal de Teherán. Esta postura dual de presión militar combinada con apertura al diálogo caracteriza el enfoque de la administración estadounidense hacia esta crisis de larga data.
Desde Teherán, las autoridades iraníes reiteraron su voluntad de mantener canales de diálogo abiertos, aunque advirtieron que el país responderá ante cualquier agresión contra su territorio o sus intereses. Esta escalada retórica entre ambas naciones ha generado una renovada preocupación en los mercados sobre la estabilidad en una región que continúa siendo crítica para el suministro energético global, y donde cualquier confrontación militar directa podría desencadenar consecuencias impredecibles para la economía mundial.
Los mercados de commodities reaccionaron de manera inmediata a estas tensiones geopolíticas. El oro (XAU) marcó un nuevo máximo histórico (ATH – All Time High) con una impresionante suba de 3,7% en la jornada, consolidando su rol como principal activo refugio en momentos de incertidumbre internacional. Los inversores acudieron masivamente a este metal precioso buscando protección ante el escenario de riesgo geopolítico elevado. Por su parte, el mercado petrolero también reaccionó con fuerza ante la posibilidad de disrupciones en el suministro de crudo desde el Medio Oriente, con el WTI avanzando 1,6% y el Brent incrementándose 1,5%. Estos movimientos en los precios energéticos podrían tener implicaciones inflacionarias si las tensiones se mantienen o escalan, agregando un factor de complejidad adicional para los bancos centrales que ya enfrentan el desafío de balancear el control de precios con el sostén del crecimiento económico.

