El dólar profundizó su tendencia bajista en la jornada del martes, con el índice DXY cayendo 1.2%. Esta depreciación del billete verde frente a una canasta de monedas principales refleja la reducción en el apetito por activos refugio y la mejora en el sentimiento de riesgo en los mercados globales. La caída del DXY beneficia a activos denominados en dólares, incluidos commodities y activos de mercados emergentes.
Por su parte, los commodities cerraron con subas generalizadas. El oro continuó marcando nuevos máximos al avanzar 3.4% este martes, superando niveles récord previos en un movimiento que combina demanda por refugio, expectativas de menores tasas de interés futuras y compras sostenidas por parte de bancos centrales. El oro se consolida como el activo con mejor desempeño del año, acumulando ganancias significativas que lo posicionan como el favorito de inversores que buscan protección ante incertidumbres geopolíticas y económicas.
De manera similar, el petróleo registró fuertes alzas tanto en el Brent como en el WTI, con incrementos de 3.2% en ambos casos. El repunte del crudo refleja tensiones en Medio Oriente, la extensión de recortes de producción por parte de la OPEP+ y señales de que la demanda global de energía se mantiene resiliente. La combinación de dólar débil y commodities fuertes genera un entorno favorable para países exportadores de materias primas, incluida Argentina, que se beneficia de precios más altos para sus principales productos de exportación como granos, aceites y energía.

